Gracias a su ritmo pegajoso, el mundo sabe que el merengue es la musica nacional de Republica Dominicana y que se escucha en los salones de baile, el mercado, la iglesia y hasta en la funeraria.

Pero lo que quizas no todos saben es que al son del merengue tambien baila la politica dominicana.

Al paso de este alegre ritmo antillano llego al poder el dictador Rafael Leonidas Trujillo (1930-1961) y tambien termino su reino de terror. Al compas de su tambora se marco el inicio o el fin de otros gobiernos, como la presidencia de Joaquin Balaguer e Hipolito Mejia.

Las canciones del merengue han servido para glorificar a los tiranos, pero tambien para denunciar las injusticias cometidas por los gobernantes.

“Sin merengue no hay pais”, dijo Americo Mejia Lama, historiador y musicologo la semana pasada durante una conferencia en Miami sobre el genero musical.

El evento fue organizado por la Camara Internacional de Comercios Dominico-Americana del sur de Florida como parte de los “Viernes Culturales”, que el grupo realiza mensualmente.

El proposito de los conversatorios es “recordar y compartir nuestra idiosincrasia con miembros e invitados”, dijo su presidenta, Yunis Segura-McNally.

Nace el merengue

No hay fecha exacta de cuando y quien compuso el primer merengue, aunque se piensa que el primer ritmo aparecio en 1844.

“Tiene algo de la plena boricua y del son cubano porque todos son hijos de la UPA- musica cubana con un ritmo africano- que llego a America con los esclavos”, dijo el historiador Mejia Lama.

Cuando el ritmo llego a las ciudades como un baile que permitia abrazar a la pareja, el Gobierno la prohibio por indecente.

De poco sirvio el veto porque se siguio componiendo y bailando.

Asi nacio el “perico ripiado”, nombre de un popular prostibulo donde se bailaba merengue y con el cual hasta se ha identificado al merengue tipico.

En esa epoca era muy basico: una tambora, una guira y un acordeon. Pronto se le agregaron los vientos: primero saxofon y luego las trompetas.

A principios de 1900 se escuchaba en los pueblos y los grandes clubes sociales y se usaba para fines comerciales y politicos.

“Habia anuncios comerciales con ritmo de merengue porque se habia ganado el corazon del pueblo”, dijo Mejia.

En 1930 Trujillo lanzo su candidatura a ritmo de merengue y cuando llego al poder obligo a que se tocara en todas partes, pero en especial en los clubes de la alta sociedad donde, al igual que el ritmo, el habia sido rechazado.

Sin embargo, no dejaron de “colarse” merengues de denuncia como “como se me muere el nino y no tengo medicina”, que inexplicablemente no fueron censurados.

“Nosotros crecimos con el merengue y cuando escucho los primeros acordes instintivamente comienzo a mover los pies”, dijo Edelmira Aguirre, residente de Miami, quien estuvo en la conferencia.

Para otros dominicanos, como el comerciante de joyas Carlos Espinosa “no hay placer mas maravilloso que bailar un merengue apambichao”

El nombre nacio entre 1916 y 1924, durante la primera ocupacion militar norteamericana de Republica Dominicana, cuando frustrados estadounidenses intentaban bailar correctamente el merengue.

El humor popular lo califico de merengue yanqui y hasta se compuso una cancion sobre una fabrica de Palm Beach, con un nuevo ritmo de tambora mas lento.

Trujillo se mantuvo en el poder por mas de 30 anos gracias a su control absoluto y al uso del merengue.

En esa epoca surgieron grandes merengues que literalmente pusieron a bailar el mundo. Uno de los mas conocidos Compadre Pedro Juan, de Luis Alberti, se considera el himno del merengue.

Tras el asesinato de Trujillo, en 1961, el merengue fue victima del desprecio que se le tenia al ex dictador.

“Hubo como una especie de abandono, aunque siempre se escuchaba”, conto Mejia.

Entra por la puerta grande

Para el historiador hay un responsable de que el merengue haya regresado a las altas esferas de la sociedad dominicana.

A mediados de los 80 Juan Luis Guerra y su grupo 4-40 transforman el merengue y lo llevan a otro nivel.

“El merengue y mas recientemente la bachata son simbolos de orgullo y dignidad de los dominicanos; no importa el lugar del mundo donde se encuentren”, dijo Mejia. “La nacionalidad y el orgullo dominicano caminan por el mundo a ritmo de merengue.

Puede comunicarse con Maria Travierso en 954-356-4086 o en .

SI VAS

Que: Viernes culturales dominicanos

Cuando: El ultimo viernes de cada mes

Donde: 104 SW 9th St., Miami.

Costo: Gratis.

Informes: 305-635-4124